Más de 2,5 millones de españoles con disfagia sufren riesgos de malnutrición y atragantamiento, según SEORL-CCC

/COMUNICAE/

El 70% de los pacientes institucionalizados y el 65% de los que se encuentran ingresados en una UCI la padecen

Más de 2,5 millones de españoles sufren disfagia orofaríngea (DO), un trastorno de la deglución que causa un elevado riesgo de malnutrición y atragantamiento, y el 90% no están diagnosticados ni reciben tratamiento o alimentación adecuada, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Por ello, y con motivo del Día Mundial de la Disfagia, que se celebra el 12 de diciembre, la SEORL-CCC reclama más concienciación para detectar esta enfermedad y menús adaptados a esta condición. «Casi un tercio de la población de la Tercera Edad padece disfagia orofaríngea, una patología en aumento debido al envejecimiento de la población ya que, entre otras cosas, se produce por una pérdida de masa muscular, y eso ocurre a partir de los 65 años», indica la doctora Magdalena Pérez Ortín, vocal de la comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC.

Pese a ser más prevalente que otras condiciones relacionadas con la alimentación (más del doble que la celiaquía), solo la tienen diagnosticada 1 de cada 10 pacientes. El resto, más de 2 millones de personas, no reciben ni tratamiento ni alimentos adaptados. «La disfagia consiste en la alteración en el transporte del alimento desde los labios hasta el esófago. Puede ser por alteración de la eficacia (el bolo no se transporta de una manera eficaz y por lo tanto no nos nutrimos correctamente) o por alteración de la seguridad (el bolo puede ir a vía respiratoria y producir complicaciones graves como las neumonías aspirativas)», añade la doctora Pérez Ortín.

Este trastorno de la deglución afecta entre el 16 y 30% de los mayores de 65 años  en España, lo que supone entre 1,5 y  2,8 millones de españoles en esa franja de edad que no ingieren los nutrientes necesarios para vivir. Las cifras son aún más altas en el caso de pacientes ingresados en centros hospitalarios o en residencias. «Un 40% de quienes ingresan en un hospital presentan DO. Lo que significa que en 1,6 millones de  procesos  que requieren ingreso, el paciente sufrirá algún grado de disfagia. Mientras que esta patología afecta al 70% de los pacientes institucionalizados. Se estima que en España hay 444.000 personas institucionalizadas de los cuales 310.000 sufren disfagia», explica el doctor Pedro Cabrera, vocal de la comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC.

Secuela de enfermedades neurológicas
Los motivos que producen la DO son múltiples. «Puede aparecer por enfermedades, cirugías de cabeza y cuello, cirugías que produzcan una alteración estructural, orgánica que vaya a hacer que se produzca un problema puramente mecánico en el paso del alimento. También las enfermedades neurológicas: ictus, párkinson, esclerosis múltiple, las demencias, que pueden producir disfagia por una alteración de la coordinación. Afecta entre el 22 y el 65% de los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular; mientras que el 30% de las personas con párkinson tienen clínica de disfagia orofaríngea», comenta la doctora Pérez Ortín.

Otra de las causas, que además es una de las que más ocurre por inadvertida, es la pérdida de masa muscular. «Sucede sobre todo en pacientes que han estado hospitalizados durante mucho tiempo y que han necesitado ingresos en UCI prolongados, por ejemplo, en la época del Covid-19. Pacientes que tienen que estar más de 5 días sin alimentarse por boca pueden tener una disfagia orofaríngea, simplemente por la atrofia muscular, por el desuso y la debilidad que produce el reposo absoluto de todo este sistema de coordinación deglutoria», apunta el doctor Cabrera.

Entre las múltiples consecuencias de la disfagia está el aumento de la mortalidad. «Si el alimento no se transporta correctamente desde la boca al esófago, el paciente sufre desnutrición y deshidratación. Por lo que empeora el estado físico y, en consecuencia la disfagia. Esto favorece la aparición de neumonías y de problemas de seguridad. Las aspiraciones orofaríngeas ocasionan neumonías en el 50% de los eventos aspirativos. La neumonía aspirativa es la principal causa de muerte en pacientes neurológicos y es la tercera causa de muerte en mayores de 85 años», apostilla la doctora Pérez Ortín.

Pacientes pediátricos
Este trastorno de la deglución no solo afecta a personas de mayor edad. Determinados síndromes y patologías que afectan en la edad pediátrica y neonatal conllevan una serie de alteraciones fisiológicas y/o anatómicas que pueden generar disfagia, La incidencia infantil se ha incrementado debido a la mejora de las tasas de supervivencia de niños con afecciones complejas. Así, se estima una prevalencia del 30-80% de disfagia en niños con trastornos del desarrollo, y del 19,2-99,0% en niños con parálisis cerebral.

Desde la SEORL-CCC se indica que el abordaje de la disfagia debe ser multidisciplinar. «Debe abarcar todo lo que es la nutrición y bienestar del paciente, así como la rehabilitación y si hace falta el tratamiento quirúrgico. El tratamiento y la mejoría en estos pacientes depende del origen de la lesión. Dentro de lo más habitual hay modificaciones en la dieta, en las texturas, rehabilitaciones logopédicas, abordajes nutricionales y en casos concretos hay tratamientos quirúrgicos», explica la doctora Isabel Garcia López, secretaria general de la sociedad. 

Fuente Comunicae

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